lunes, 25 de octubre de 2010

Festival Internacional de Cine de Morelia

El Festival Internacional de Cine  de Morelia, desde  hace 8 años, ha congregado nuevas tendencias cinematográficas en México. Es un festival que se ha posicionado internacionalmente, reuniendo a figuras reconocidas en el cine como: Barbet Schroeder, Gus Van Sant, Manoel de Oliveira, Raúl Ruíz, Mike Hodges, Jean Claude Carriére, Stephen Frears, Arthur Penn, Bertrand Tavernier, Héctor Babenco, Cristian Mungiu, Todd Haynes, Nicolas Philibert, entre otros.
En este año, uno de los invitados especiales es el director mexicano Alejandro González Iñárritu quién presentará por primera vez en México su nuevo  largometraje titulado “Biutiful”, coproducción México-España.
El festival brinda una apertura a la diversidad y pluralidad de la creatividad en el cine mexicano. Es una oportunidad para que nuevos  directores muestren su trabajo en  un espacio dedicado absolutamente para el cine de nuestro país.
El cine en México, se ha caracterizado por mostrar al público la realidad en la que viven millones de mexicanos, con sus carencias, los conflictos humanos, la impunidad de la justicia, la violencia, entre otras cosas. México difícilmente produce películas comerciales como  Estados Unidos, industria cultural que permea la concepción del cine en el mundo. Sin embargo; festivales como este rescatan al cine que debido a la ausencia de capital o apertura a espacios comerciales, no puede ser visto por la mayoría de la población mexicana. Lo que incentiva la producción y promoción del cine de nuestro país, desde cortometrajes, documentales y largometrajes.
Desde el punto de vista de la gestión cultural, me parece muy importante la evolución y aceptación que ha tenido el FICM, ya que cada año le brinda al público nuevas producciones nacionales para el escaso acervo cinematográfico que existe; claro, en comparación con grandes potencias culturales como lo es nuestro vecino país del norte.
Aunado a esto, favorece el turismo nacional y regional que ha sido golpeado por el crimen organizado y la violencia que se vive en México. Bajo el marco de este festival se crea una atmosfera ideal para diversas manifestaciones culturales  que le brindan al público distintas visiones sobre la realidad mexicana actual y se fomenta la libre expresión, sobre todo en un país que necesita hacer denuncias y protestas.
El FICM es un claro ejemplo de que en México se puede incentivar la producción nacional y ser apoyada por empresas privadas e instancias públicas. El acceso a las funciones es relativamente barato en comparación con los precios que se manejan normalmente en un cine, las entradas a foros y conferencias son gratis, lo que lo convierte en un evento más incluyente entre el público.
Este festival es un vínculo para que todos los realizadores den un salto a niveles internacionales como lo es en la Semana Internacional de la Crítica en el Festival de Cannes y se le da una mayor oportunidad a nuevos talentos mexicanos.  
Me parece indispensable que se sigan fomentando estos festivales en el país, sobre todo para reconfigurar el pensamiento del cine mexicano que ha decaído tanto. Y más aún, para promover que las producciones sean realmente nacionales.  
 Para seguir la noticia, sigue el siguiente link: http://www.moreliafilmfest.com/noticias.php?id=1116

Publicado por: Alma García Cacho

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