viernes, 12 de noviembre de 2010

Legislación de Medios: el periodismo en México

La democracia en México ha sido un proceso de constantes confrontaciones y ambigüedades en el ejercicio del poder. ¿Cómo se puede hablar de un México democrático? ¿Cómo hablar de un México libre donde las garantías individuales se respetan si vivimos bajo una intervención militar anticonstitucional? ¿Cómo referirse al derecho a la información? ¿Cómo a la libertad de expresión en México?
El 23 de noviembre en Nueva York, se les entregará a Dawit Kebede de Etiopía, Nadira Isayeva de Rusia, Laureano Márquez de Venezuela y Mohammad Davari de Irán, el Premio Internacional a la Libertad de Prensa 2010, realizado por el Comité para la Protección de los Periodistas. Esto como un reconocimiento a su labor y  a las distintas adversidades de violencia (amenazas, encarcelamiento, tortura) que han tenido que pasar para lograr tener  y sacar información a la luz pública en sus respectivos países.
En México, la situación es muy parecida con la única diferencia de ya somos considerados el país más peligroso para el ejercicio del periodismo, según relatores de la Organización de las Naciones Unidas. Los periodistas en México no gozan de ninguna protección especial que los resguarde en situaciones de contingencia y en el México contemporáneo, el crimen  organizado y los carteles son la principal amenaza para el ejercicio del periodismo y la libertad de expresión en México. Aunado a esto, el grado de corrupción e intervención del estado con los carteles, merman la actuación de brindar a la población información imparcial y objetiva.
La profesión del periodismo se ha convertido en parte del conflicto. En México, los narcotraficantes saben de qué forma pueden hacer llegar sus mensajes a través de los medios de comunicación para darle a conocer a la ciudadanía su poderío, como ejemplo están los denominados “narco mensajes”, que aseguran de alguna forma esa intermediación entre los carteles y los medios. Para los periodistas, se conjugan esas formas de hacer llegar la información, entre la veracidad de los hechos (realizar una investigación bien fundamentada), la ética profesional que estaría en contra de establecer ese vínculo de comunicación y el caer en el amarillismo. Mientras algunos critican cualquiera de estas formas de hacer llegar la información, en México han muerto desde el año 2000 aproximadamente 65 periodistas y han ocurrido más de 600 agresiones contra comunicadores (de los casos registrados), de los cuales, una parte importante proviene de poderes públicos ligados a las redes de corrupción.
Es evidente que México necesita establecer una legislación que proteja a estos grupos en estado vulnerable para que puedan continuar con la profesión. La democracia va en relación con la libertad de prensa y la libertad de expresión en todas sus formas, si queremos un país democrático, es necesario que todos los ciudadanos tengan acceso a la información por distintos medios.
Mientras se espera el “plan Colombia” prometido por Felipe Calderón, la Comisión Nacional  de Derechos Humanos, ha propuesto una Guía para Implementar Medidas Cautelares en Beneficio de Periodistas y Comunicadores de México, lo que marca la coyuntura actual en el ejercicio de la profesión en el caso de los comunicadores.  
Aún así, la postura de Calderón ante la ola de violencia y la protección de los periodistas resta de credibilidad. Mientras “espera” un plan de frente ante la violencia, manda miles de militares a las zonas abatidas por los crímenes del narco, pero se olvida de todas las violaciones a los derechos humanos que se han cometido tan solo en su sexenio (agregándole aquellas de los periodistas).
Si queremos que exista una verdadera democracia, se debe de responder ante los crímenes de aquellos que nos informan, de quienes invierten tiempo para escribir (y reciben poco dinero).
Algo fundamental en las nuevas propuestas de protección a los periodistas, sería el considerar a quiénes llamar  como “periodista”. Tras la apertura de la red y de los medios de comunicación, cualquier persona puede subir información y jugar a ser objetivo (claro está que este texto es parte de mi cosmovisión sobre mi realidad en relación con algunos hechos verídicos).
Es evidente que urge una legislación de la cual puedan beneficiarse estos grupos minoritarios de profesionistas, pero no por eso menos importantes en relación al establecimiento de un país libre y más democrático.  
¿Cuántas muertes se necesitan para entender que el recurso que más necesita México es la educación de sus ciudadanos?
Para más información:
Publicado por: Alma García Cacho

martes, 9 de noviembre de 2010

Cultura, desarrollo y cooperación

En el informe del PNUD del 2004 se lee que: “la libertad cultural constituye una parte fundamental del desarrollo humano puesto que, para vivir una vida plena, es importante poder elegir la identidad propia- lo que uno es- sin perder el respeto por los demás o verse excluido de otras alternativas”.
Germán Rey, en su artículo Cultura, desarrollo y cooperación. Los reordenamientos de la agenda cultural, expone diversas relaciones entre la cultura (sus manifestaciones, de la teoría a la práctica) y el desarrollo, indicadores  con los que se identifican ciertas naciones aunque los términos aún hoy sean tan ambiguos.  
Para Germán Rey, la cultura poco a poco se ha ido aceptando como una variable o un factor en los procesos de desarrollo. El término de cultura vive un reordenamiento en profundidad, tanto en sus conceptos (lo que se entiende por cultura), como en sus figuraciones prácticas (en lo que se expresa la cultura). Para el autor, la cultura en relación a la economía, es vista más como un gasto que como una inversión. Como ejemplo, brinda la perspectiva de los países del tercer mundo, quienes invierten en necesidades primordiales (alimento, medicamentos) que en aspectos culturales, lo que convierte a la cultura en un lujo más que en una parte esencial para el desarrollo. Término impreciso que se relaciona más con un discurso producido socialmente, de márgenes geopolíticos e históricos.
 El desarrollo, siempre será un concepto en comparación con los países industrializados y más ricos del mundo, pero desde la parte cultural, se deja a un lado aquellos países que debido a su misma cultura han impedido el paso al progreso y al desarrollo de sus comunidades.

Por otro lado, el autor hace una reflexión acerca de la importancia que las industrias culturales tienen en la construcción de la identidad de los individuos. En México, esta identidad ha sido influida por los medios de comunicación, que transmiten muchas expresiones de cultura, dando lugar a la “mediatización de la cultura”. Un ejemplo de un producto cultural masivo es la telenovela y la radio, en el primer ejemplo, se le brinda a la audiencia estereotipos sociales y promoción de actitudes socialmente relevantes.
A través de esto, el autor resalta la importancia de los medios en el desarrollo de las comunidades. La comunicación para el desarrollo se “concentra en campañas participativas sobre problemas sociales con efectos políticos, experiencias de entretenimiento y educación, procesos de deliberación participativa, observatorios de medios y  veedurías ciudadanas”.
La cultura y el desarrollo, convergen en un objetivo esencial, que es la participación y cooperación ciudadana  y de diversos organismos gubernamentales o no gubernamentales para fomentar un desarrollo más colectivo.
Para leer más sobre el tema, sigue el link:  http://redalyc.uaemex.mx/pdf/520/52001705.pdf
Publicado por: Alma García Cacho

lunes, 8 de noviembre de 2010

Dia de los Muertos in Tzintzuntzan

Manifestaciones culturales desde el México prehispánico

Prácticamente hace una semana, se llevó a cabo una de las festividades más tradicionales y características de México en el mundo: el día de muertos. El olor a flor de Cempazuchitl, caracteriza los inicios de noviembre, junto con las calaveritas de azúcar que adornan los puestecitos callejeros, las coloridas coronas de flores y las calaveras de papel que danzan en el viento frio de Jalisco.
Cada estado, tiene una forma de celebrar el día, y más que celebración corresponde a una de las tradiciones más antiguas desde el México prehispánico. Para los antiguos mexicanos, los muertos durante un día del año visitaban a sus seres queridos para estar en contacto con ellos. Según estos, cuando un individuo moría, su espíritu llegaba a Mictlán, residencia de almas donde éstas esperaban el día en que regresarían a sus antiguos hogares.

Desde ese entonces, hasta la actualidad, los altares de muertos son adornados con flores, abundante comida para el deleite de los espíritus invitados, frutas, veladoras y copal para guiar las almas visitantes por un día al mundo terrenal.
En Zapopan, el cementerio de Atemajac fue visitado por decenas de fieles a sus muertos, quienes llevaron música, flores y alimentos para no dejar a un lado la costumbre mexicana de la veneración a los difuntos.
En Colima, el estado vecino de Jalisco, todos los años se realiza la Feria de Todos los Santos, para que el pueblo colimense encuentre en la feria diversas manifestaciones culturales de sus respectivas comunidades.
En Morelos, el festival Miquixtli (Festividad Indígena y Popular de Muertos), concentra espectáculos donde se puede observar a flor de piel el folclor mexicano, con las ofrendas, los espectáculos pirotécnicos, las muestras gastronómicas, danzas tradicionales, entre otras más; se manifiesta en todo su esplendor una de las tradiciones más arraigadas y características de los mexicanos, pero también vulnerable con la adopción de nuevas festividades como lo es el Halloween.
El apoyo y financiamiento estatal de las fiestas en este día, fomentan el que no desaparezca la tradicional fiesta de los muertos en México, tan apreciada en el extranjero por su valor antropológico.
Entre los jóvenes mexicanos cada día desaparece más el interés por la propia cultura. Con la adopción del inglés prácticamente obligatoria como segunda lengua, se adopta también parte de la cultura anglosajona  que intenta homogeneizar la cultura en el mundo. Se debe reconocer entonces, las iniciativas privadas, estatales y no gubernamentales, e incluso desde los mismos ciudadanos, por preservar la tradición y seguir llenando el 2 de noviembre de ese misticismo y veneración por la muerte.
Para leer más sobre el tema, sigue las noticias:
  1. http://www.conaculta.gob.mx/sala_prensa_detalle.php?id=9046
  2. http://www.informador.com.mx/jalisco/2010/246021/6/acuden-zapopanos-a-visitar-a-sus-difuntos.htm
  3. http://www.colimanoticias.com/index.php?option=com_content&view=article&id=9920:eventos-de-la-feria-de-todos-santos-colima-2010&catid=34:futbol&Itemid=62

Publicado por: Alma García Cacho

Preservación de las lenguas indígenas

“En México existen 64 grupos indígenas con sus respectivas lenguas, dijo, pero entre éstas hay más de 360 variantes, de las cuales 20 están a punto de desaparecer”.

Crescencio Ramírez Sánchez, dirigente de la Red Democrática de Pueblos Indígenas, participará en el seminario internacional “Dialoguemos sobre la diversidad lingüística” que se llevará a cabo del 8 al 10 de noviembre en la ciudad de México. Resaltó la importancia en la gestión y organización de este tipo de eventos internacionales en donde se analizará cuál es el esquema actual que se sigue en el rescate de las lenguas, ya que en el mundo, de las nueve mil lenguas indígenas que existen aproximadamente; cada día desaparece una.
En México, la situación es también preocupante, los jóvenes y niños indígenas ya no quieren hablar su lengua nativa y esto  ocasiona la disminución de parlantes en los ancianos. Con la lengua, también va implícita la cultura, si se pierde una lengua o un dialecto, se pierde parte de la cultura mexicana más antigua y diversas manifestaciones de ésta.
El problema de la desaparición de lenguas, está relacionado implícitamente con la discriminación racial de los pueblos indígenas en el mundo. Debido al capitalismo, al bombardeo de información constante, productos, símbolos y hasta ideologías, las mismas comunidades indígenas van perdiendo sus tradiciones y costumbres y reconfigurando su cultura con la moderna-occidental.
Por esto, los esfuerzos del rescate de la cultura popular y las lenguas, me parece un ejercicio gratificante y aplaudible de la gestión cultural. Con el rescate y documentación de las lenguas en peligro de extinción, se salva también una parte cultural importantísima para todos los mexicanos que desconocemos las distintas cosmovisiones que existen en nuestro país, se fortalece la diversidad cultural (tan basta en México) y más aún, se conocen culturas antiquísimas que guardan secretos de nuestros propios antepasados.
La cultura, término tan amplio, va relacionado con el del desarrollo. Los esfuerzos por conservar las lenguas indígenas, de alguna u otra manera brindan un soporte para que las comunidades que en su mayoría siempre son de escasos recursos, puedan, a través de la lengua dar un impulso de crecimiento a su comunidad, logren conectarse y dar a conocer su cultura al mundo.
Para leer más sobre el tema, sigue la dirección: http://www.noroeste.com.mx/publicaciones.php?id=633857
Publicado por: Alma García Cacho

miércoles, 3 de noviembre de 2010

La gestión participativa para el desarrollo cultural local. (De la práctica a la teoría o entre la teoría y la práctica)


La participación, para convertirse en instrumento de desarrollo, empoderamiento y equidad social, debe ser significativa y auténtica, involucrar a todos los actores, diferenciando pero sincronizando sus roles, y darse en los diversos ámbitos y dimensiones de lo educativo: desde el aula de clase hasta la política educativa, dentro de la educación escolar y también de la extra-escolar, en los aspectos administrativos y también en los relacionados con la enseñanza y el aprendizaje, a nivel local así como a nivel nacional y global (…)

Rosa María Torres, 2001

Yo había escuchado ya demasiadas veces a lo largo de mi vida la cantaleta propagandística de la importancia de la “participación ciudadana”, sobre todo en fechas próximas a las elecciones.  Resulta muy sencillo asociar este término con promocionales de los programas gubernamentales que incitan a los ciudadanos a tener parte en los comicios electorales. Me es muy difícil recordar en este momento si alguna vez escuché esas palabras en los medios de comunicación dirigiéndose a alguna otra área que no estuviera siendo promovida por el gobierno.

Lo maravilloso de leer e informarse es que nuevas puertas y posibilidades se abren frente a nosotros. Algunas que quizás eran muy obvias y que sin embargo, nunca se nos ocurrió abrir. Precisamente eso me sucedió al estar leyendo este breve artículo, que de manera clara y concisa aborda la necesidad de sembrar y facilitar en las comunidades ese espíritu participativo entre los ciudadanos miembros de un poblado. Pero no de la forma que venía yo contándoles, sino de modos y con propósitos distintos: los que tienen que ver con el desarrollo directo de la comunidad y la gestión de los propios miembros de este progreso cultural y social. 

Una adecuada participación de los ciudadanos en actividades culturales y educativas, facilitará un efecto cohesionador entre los miembros del grupo, integrando así todos aquellos elementos  multiculturales que pueden coexistir en una misma población y creando una noción de identidad del colectivo. 



http://www.gestioncultural.org/gc/boletin/pdf/bgc11-MPersico.pdf






Publicado por: Carla Hernández Ramírez

Expertos analizan en la UV el papel estratégico de la cultura en la economíaN

http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=576363

Publicado por: Carla Hernández Ramírez